¿Cómo estás? -Deux

No escribo, como decía Platón, dentro de lo justo. Justo escribo. Palabras simples. Lo eran para Rilke y para Schubert. Sobre todo para sus biógrafos y filólogos, quienes las oponían a las palabras ordinarias de la filosofía analítica. No porque fueran vulgares o meros cuchicheos. Sino porque estos últimos vivieron en el albor de la aldea global y al borde de la saturación informativa. Ordinarias eran porque todavía no había celulares que las captaran como vestigios y patrones para adaptar las corrientes informativas. Estas palabras aún vivían en las populosas ciudades. En cambio, las palabras simples tenían algo de frontera y trasiego, de noticia de paz, amistad y buen entendimiento y de invasión, celebración y complicidad. No pensaban que todo puede decirse de otra manera, incluso lo mejor. Creían que Laocoonte seguía gritando. 



Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Cómo estás? -Douze

¿Cómo estás? -Cinq